EL CABALLO QUE TIRA DEL CARRO

Llevo unos días releyendo algunos discursos del siempre actual Winston Churchill. Tengo casi todos sus libros y siempre me ha inspirado en lo relativo a liderazgo y estrategia. Y, a propósito, quiero reflexionar sobre «el caballo que tira del carro». Me explicaré.

el caballo que tira del carroAcabo de enterarme (mejor dicho, confirmar) que dos dueños de pymes que conozco lo están pasando fatal. Cuando ya habían remontado el vuelo tras la crisis de 2008, otra vez están en serios apuros porque su facturación bajó muchísimo durante 2020 (el dichoso coronavirus).

Ahora, están intentando por todos los medios evitar cerrar: como en otros momentos vuelven a poner sus recursos personales en liza. ¿Qué ocurrirá? Ya veremos.

Y,  también he leído recientemente las declaraciones de un político (no es el único) que alababa lo «público»  -¡que manía de confundirlo con los asuntos de interés general!- como la mejor y casi única solución, para crisis como la actual: todo el mérito es del estado, venía a decir. De los empresarios («lo privado»), ni mención.

Imagino que habrá puesto él el dinero, o quizás los recursos habrán salido de debajo de las piedras. Pero, si no me equivoco, son los contribuyentes los que tacita a tacita permiten que haya dinero disponible, aquí o en Europa, para situaciones como las que lamentablemente estamos viviendo por la covid.

Y, además, no podemos olvidar que gracias al esfuerzo de muchas Pymes (que han luchado por mantener el empleo con el apoyo de sus trabajadores) no estamos peor. Pero de esto pocos hablan: ¡qué escaso reconocimiento social al papel de los empresarios! ¿Por qué ocurre? ¿Por motivos ideológicos?.

el caballo que tira del carro
(foto by Marcos Pena)

Hay muchos políticos  (no todos, claro) que no entienden lo que es una empresa y el importante rol del empresario. Viven en su microcosmos, mirando la realidad por un «canuto» y sin percibir qué mueve realmente la actividad económica.

Vuelvo al principio. Hay una frase atribuida a Churchill (conozco otras en el mismo contexto), que quiero citar: «Muchos miran al empresario como el lobo que debe abatirse; otros lo miran como la vaca a ordeñar; pero pocos lo miran como el caballo que tira del carro«.

Y, esta otra del mismo estadista británico puede servirnos también para la ocasión: «El problema de nuestra época es que la gente no quiere ser útil sino importante«.

A falta de solidez intelectual y profesional, hay personas que optan por llamar la atención en redes sociales: así «son importantes», deben pensar, redescubriendo la rueda; y aprovechándose de su prestado status, minusvaloran lo que representa la empresa privada y sus protagonistas concretos.

Los empresarios no necesitan aplausos, pero pueden agradecer que otros los vean útiles por su misión social.

Muchos dejan un legado. Y, además se juegan su dinero.

Y, para terminar quiero resaltar -en el mismo ámbito-  lo que dijo hace unos días el presidente de Mercadona (recogido por Expansión, 19.06.21): «la recuperación la haremos las empresas, los empresarios, los autónomos, los ejecutivos, los directivos y los trabajadores, y no la harán los gobiernos«. Tajante, sí. Y, continúa: «… los empresarios junto a los trabajadores hemos sido el caballo que ha tirado del carro de la economía durante esta pandemia …, mucho pico y pala cavando un túnel del que no veíamos el final pero sabíamos que existía …»

¿Quién es el caballo que tira del carro, el de la vida real, en tiempos convulsos como los actuales? No perdamos la perspectiva.

En definitiva hablamos de liderazgo, reputación, de ser personas competitivas, útiles, y del papel de las empresas, también de las pymes.

Otro día escribiré sobre «políticos competitivos» (algunos hay).

Saludos cordiales a todas y todos.

@fjdiazconsultor

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