LAS PYMES Y SU MUNDO (II)

Como anuncié en la anterior entrega del Mundo de las Pymes, en este post me centraré en tres temas claves para que tengan éxito: la diferenciación, el tamaño y aspectos culturales, todo ello intentando aportar algunas ideas que puedan ser útiles para dirigir la empresa con mayor eficacia (siempre se puede hacer mejor).

Capacidad de diferenciarse

pymesDe las tres opciones estratégicas que definió Michael Porter,  una pyme difícilmente podrá ser líder en costo (y tener economías de escala). Sus alternativas son concentrarse en un mercado y también diferenciarse.

La diferenciación es necesaria para > 75 %, porque deberá suplir su menor tamaño con un enfoque específico que aporte valor para el cliente, y es más importante conforme su dimensión sea inferior.

Los servicios y calidad de los mismos, la fabricación de «trajes a medida» para un cliente y la calidad y fiabilidad de sus productos, pueden ser ejemplos de estrategias competitivas útiles para muchas empresas, y donde ser pequeña puede ser una ventaja por su flexibilidad y capacidad de adaptación.

El menor tamaño como oportunidad

pymeslnternet lo acerca todo y reduce el impacto del tamaño. Saber aprovecharlo, convirtiendo una debilidad en oportunidad mediante la venta online (el mercado pasa a ser global), es importante.

Y, necesitaremos tener personas con habilidades en la materia y, además, consolidar acuerdos con proveedores de logística  y otros.

Cuanta más pequeña sea la empresa más deberá apoyarse en las TICs. Este punto es capital para la mayoría de las pymes: de cómo lo hagan se derivará mayor o menor capacidad competitiva.

Pero en algunas ocasiones no será posible competir de forma individual, aunque queramos, y precisaremos establecer alianzas para aprovechar determinadas oportunidades de mercado. Lo considero como la cuarta opción estratégica para pymes.

Sobre esa cuestión volveremos más adelante, pero quiero resaltar que muchas veces el problema no es el tamaño sino ser independiente.

La cultura inadecuada

En «el Mundo Pyme» no todo es color de rosa, y hay aspectos inherentes a estas empresas que debemos evitar. Lo  denomino cultura inapropiada, y destacaría lo siguiente:

  • Dependencia excesiva de la personalidad del dueño, sobre todo cuando son los fundadores. Si su perfil es deficiente para dirigir, influirá negativamente y no formará un equipo eficaz.  Además, si por ejemplo, da poca importancia a la tecnología y la digitalización (lo intangible), la empresa sufrirá. Tiene difícil arreglo, salvo que sepa rodearse de personas capaces (y con titulación universitaria), que le suplan y/o complementen.
  • La dispersión comercial (de mercados, marcas, productos) se da con frecuencia entre las pymes, provocando ventas débiles, costos elevados por tiradas cortas, marca no rentable para un distribuidor, etc. Se produce por querer atenderlo todo, sin reconocer la escasez de recursos. Hay que aprender a DECIR QUE NO e intentar concentrar esfuerzos, aportando valor mediante una diferenciación tangible.
  • Cada sector requiere un TME (tamaño mínimo eficiente) para competir con eficacia, y ser mínimamente fuerte (en un mercado, segmento o canal): 5 m€, 10m€, etc. Lo mismo respecto el número de trabajadores que se requerirá. Conviene reflexionar sobre ello.
  • Hay empresas donde se da más importancia al día a día y trabajar muchas horas, que a planificar. Suele coincidir con  aversión a la estrategia. El equipo directivo debe contar con personas que tengan cierto perfil y visión estratégica.
  • En términos generales, muchas pymes no valoran la importancia de tener datos e información. Toman decisiones por intuición o costumbre. El remedio es cambiar el chip (no es fácil), pues de lo contrario les costará crecer de forma sostenible.
  • Débil estructura financiera. No puede crearse una pyme, en la mayoría de sectores, con 3.000 € de capital. Los planes de viabilidad, incluso de proyecto, precisan realismo.

pymesEn varios de los puntos citados, las carencias pueden suplirse con ayuda externa. Hay magníficos profesionales cuyo trabajo es, precisamente, sumar y complementar.

Vuelvo a los retos de trabajar en pymes: estaréis de acuerdo conmigo en que afrontarlos, con todas sus dificultades, supone un apasionante aliciente personal y genera satisfacción sin parangón cuando se obtienen resultados, fruto del esfuerzo.

Y, no estoy de acuerdo con la idea, que tienen algunos, de que para tener éxito hay que ser grande. Lo importante es tener un enfoque (estar «centrado»), una estrategia competitiva, un equipo, los medios precisos y dirigir bien.

No olvidemos que El Corte Inglés e Inditex, entre otras, no nacieron siendo grandes sino pequeñas.

En el mundo de las pymes, eso sí, nada sale gratis y el esfuerzo deberá ser mayor. De nuevo, los retos.

Saludos cordiales.

@dirigirunapyme

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